miércoles, 8 de septiembre de 2010

SEMIÓTICA COGNITIVA: LA SEMIÓTICA - RIGOR Y SU INTERDISCIPLINARIEDAD



¿Las matemáticas y las letras se relacionan…?

Lamentablemente sí.

TpR





Es de cultura general para literatos, lingüistas, periodistas y maestros de comunicación, saber el campo teórico y práctico del lenguaje – y también su ramas como la semiología-, ya que, es nuestra herramienta que nosotros aprovechamos y utilizamos en nuestro trabajo. Hablar del lenguaje, los signos (su relación y su praxis con la realidad) es hablar de Semiótica. Juan Magariños de Morentin , en su trabajo sobre de Semiótica Cognitiva, nos explica como se relaciona el lenguaje lingüístico(y no lingüístico) que a diario utilizamos en nuestras conversaciones, lecturas e incluso cuando navegamos en Internet y la Ciencia con la Semiótica. La utilidad que ésta tiene para recoger informaciones, explicar teorías científicas y para recrear construcciones sociales o naturales del entorno donde habitamos. El lenguaje humano es tan complejo que abarca todos los rubros existentes.Es interesante y se lo recomiendo a estudiantes superiores y lingüistas que quieras aprender un poco más de nuestro lenguaje. Lo más sorprendente es la relación que este autor encuentra entre las letras (para ser más específico, el lenguaje) y las ciencias como son las matemáticas, la química, la física, etc



Cesar Antonio Gomez Medina

EL MUNDO ES SEMIOLOGÍA





Leer el capítulo uno, que trata del concepto de semiótica me ayudo a comprender el concepto real de dicha disciplina, a entender la sociedad que está marcada por unidades significativas y concebir mejor el espacio y el tiempo en el que me desenvuelvo cada instante de mi existencia. Les invito a atreverse a descubrir el mundo semiótico a través del capítulo uno que desarrolla el concepto semiótico donde podrás despejar las dudas tales como: ¿La Semiótica es una ciencia o disciplina? ¿Qué algo signifique quiere decir que ya es un signo?, ¿Qué son los objetos semiotizados? Y mucho más en www.magarinos.com.ar.


El capitulo uno nos brinda una información detallada del concepto de semiótica, de la importancia que tiene en la vida de la humanidad, sobre todo en el ámbito de las ciencias sociales (el abogado, el sociólogo, el psicólogo, etc.) que sirve como un instrumento para la consistencia y el rigor de sus estudios e investigaciones, también trata de la problemática si la semiótica si es una ciencia o disciplina y por ultimo hace una diferenciación entre los que semiotizan y los objetos semiotizados, sin embargo, hay que precisar que en la problemática no se ve una diferencia clara entre si es una ciencia o disciplina, Tampoco presenta conclusiones o aclaraciones finales que ayudaría mucho al lectora a comprender la lectura.

Elias Hungaro Abarca

‘‘Guía Básica para un Proyecto de Investigación’’

Todo estudiante universitario al mencionarle el tema de Proyecto de investigación y aun más la necesidad de realizarlo para la presentación de proyecto de Becas o Tesis al egresar de cualquier institución , le resulta complejo de asimilar este tema; puesto que, requiere vasto tiempo, análisis e indagación , ya que , es un proceso tedioso.

Sin embargo, si se trabaja a pasos lerdos con una investigación rigurosa pero segura, los resultados serán óptimos.

Ahora bien, si al proyecto de investigación se le adjunta la metodología semiótica, esto nos ayudara a resolver y a comprender las expresiones complejas, propuestas en la información obtenida en el proceso del proyecto de investigación.

Entonces, para diseñar un proyecto genuino usando la metodología semiótica se propone: el plantear un problema determinado y describir el tema respectivamente, pues resulta imposible iniciar el proyecto sin un problema sugerido.Esto será factible, pues cualquier problema esta relacionado con las ciencias sociales, pero ¿Cómo ayuda la met. Semiótica? En hallarle un significado al fenómeno.

Lo siguiente es; plantear el marco teórico al problema, es decir, el investigador deberá proponer diversos modelos de investigación científica para tratar de resolver el fenómeno .Así, se puede discrepar o considerar algunos aspectos de tales modelos y/o paradigmas y concluir con su propio criterio. Ahora bien, ¿Cuál es el trabajo de la semiótica? Ser el guiador con censura al examinar los modelos y/o corrientes vigentes propuestos, de este modo justificar la elección del paradigma de parte del investigador.

Concluimos con el inicio del proyecto, pero ¿Qué sigue? ¿Cuál es el siguiente paso?

Ahora, nuestro trabajo es enunciar términos precisos con una estructura condicional, osea, si:

A=V, A à B entonces B=V

Antecedente consecuente

Ay B son términos

El investigador considerara como adecuados esos términos o llamados también hipótesis metodológicas; Pierce los define así ‘‘el resultado del conocimiento teórico y la experiencia personal’’.Estos enunciados se someterán a pruebas que el investigador crea conveniente.

El último paso será describir la metodología utilizada en el proceso de investigación del proyecto. ¿Cuál es el fundamento teórico que justifica el uso de la metodología semiótica en el proyecto de investigación?

Así mismo, señalarel ámbito social donde se obtuvo los datos, la información necesaria para la realización del proyecto.

No olvidarnos de la bibliografía pertinente del tema a tratar.

MARISEL CORAL CRUZ

LOS CUATRO SIGNOS

Se trata de una gran operación que pretende explicar el proceso de producción, interpretación y contrastación de los significados de todo aquello que las personas de las distintas sociedades pueden observar, captar, con los sentidos en un determinado momento. Esta operación va construyendo de manera dinámica los conocimientos.

Observaremos que en el reconocimiento de los cuatro signos; cumplirá un papel muy importante el interpretante; pues este será quien construirá, formará en un determinado momento su sistema de interpretación de los signos, que será efectivamente vigente para él, por lo tanto puede ser distinto o contradictorio al de otros interpretantes.

Todo lo observado, nos hace considerar que las sociedades se han desarrollado por medio de signos, ya que para accionar e interpretar algo, antes tendría que haber sido captado por los sentidos y almacenado en la memoria, de esta manera las distintas sociedades harán convención acerca de los signos a usar.

Canchanya Silva, Yvan Luis.

domingo, 5 de septiembre de 2010

INTEGRACIÓN COGNITIVA INTERSEMIÓTICA

Es difícil imaginar un mundo donde sólo exista una única lengua y más difícil es pensar en una sola clasificación de signos. Antiguamente se pensaba que no podían co-existir varias lenguas a la vez, pero es a raíz de la aparición de la imagen y de la música que se da paso a la multiplicación de las lenguas y, por ende, a una multiplicación de las semióticas, siendo posible poder construir; a favor de la humanidad; otros mundos como la imagen, el sonido y la informática (lo no verbal).

Entonces ¿Supone pensar qué estas nuevas semióticas están aisladas por completo? Pues no, es aquí donde justamente aparecen dos reflexiones importantes, la primera es que cada semiótica tiene una especificidad única y su campo de estudio apuntará a un sector en específico y lo segundo que hay que tener en claro es que ninguna semiótica puede ser interpretada de manera aislada ni independiente de las demás ya que todas están relacionadas y enlazadas entre sí.

Teniendo en cuenta estas reflexiones debe llamar nuestra atención el hecho de que existan algunos estudios semióticos que sólo se centran en una determinada semiótica (como si es que alguna de ellas pudiera darse sin la necesidad de las demás). Condillac (filósofo y economista de la segunda Ilustración) dentro de su filosofía conocida como el Sensualismo, pretendió afirmar que cada uno de los sentidos, por separado, son capaces de aportar al hombre el conocimiento del mundo y a partir de eso se formaría la conciencia; cabe recordar que para Condillac no hay intelecto si es que antes no hay una percepción. Dicha referencia de Condillac trajo consigo múltiples críticas tan sólo por afirmar que se podía separar un sentido de los demás.

Una crítica semejante o igual se puede esperar si se trata de estudiar de manera aislada a cada semiótica y lo que ella aporta, por sí sola, a la formación de la conciencia humana.

Existe otra problemática que debe llamar nuestra atención: la marginación de la semiótica en las ciencias sociales. En casi todos los estudios o textos de los cognitivistas es usual no encontrar alguna referencia hacia el término “semiótica” y esto sucede puesto que a los constructivistas se les es casi imposible aceptar la visión constructivista que predomina en la semiótica.

Los semiólogos no siguen las pautas de rigor y utilizan un discurso metafísico para tratar el tema de la creación, comunicación y transformación de la significación, mientras que los constructivistas emplean un discurso computacional.

Pero si dejamos de lado las diferentes concepciones, podemos afirmar que el aporte que la semiótica tiene para ofrecer a las ciencias sociales es de vital importancia para que estas ciencias logren alcanzar los objetivos que se proponen. Recordemos que la semiótica es la metodología de base específica para las ciencias sociales y; para concluir dejo esta intención a manera de que sea de su reflexión; considero que es tarea de todos y es de suma importancia comenzar a desarrollar un análisis intersemiótico para así, poder producir de manera metodológica y, que a su vez sea más aceptada, que la semiótica tiene responsabilidad en la historia de las ciencias.

Kimberley Pérez

¿CÓMO CREAMOS LOS SIGNOS?, ¿DESDE CUÁNDO EXISTEN LOS SIGNOS?


Son preguntas que muchas veces nos nubla la mente y lo peor es que no sabemos a quién recurrir. Para esas interrogantes hay una rama de la lingüística y bien podría ser la lingüística parte de la semiótica (según la postura).


Es la semiótica la que se encarga de explicar el fundamento de los signos, que comúnmente creemos que es solo una semáforo, una paloma blanca, pero que en realidad es todo el constituyente del mundo que nos rodea, si como lo oyes el mundo es una proporcionalidad indefinida de signos, entonces haciendo este deslinde la semiótica de alguna forma estudia la realidad.


¿Pero cómo se crea el signo y cuáles son los componentes? Son los cuestionamientos de los más fervientes seguidores de la semiótica, para ellos les prepare esta pequeña reseña que constituye solo la punta de este icebergs que es la semiótica.

Y Dios creó el cielo, las estrellas, el sol … tomando la creación semiótica desde una visión mítica, desde la religión que para la cultura occidental representa una influencia inconmensurable.


Dios es creador se signos y nostros seres mortales nos adaptamos a esta nominalizacion y por nuestra parte tambien la creamos, seguramente com una proyeccion del mismo santísimo.


Por otra parte lo que este artículo nos muestra es que antes que el Dios nominalizara las cosas, estas ya tenían una existencia nuomenica.
¿Dejando de lado la explicación religiosa, como es entonces que creamos un signo?

La mayoría de los teóricos afirman que es por necesidad, y definitivamente creo que así es, las personas nos movemos por ello, necesidad.


Después de todo la existencia del hombre estuvo, está y estará determinado de alguna forma por los signos.

Y lo que adentra mas en el texto es la relación tríadica de PENSAMIENTO-SEMIOSIS-MUNDO.

Y como se relacionan estas, definitivamente el pensamiento y el mundo constituyen uno de los pilares fundamentales de esta triada sin dejar de lago, claro, la semiosis. Esta triada nos hace entender como el hombre fue creando signos, para comprender la realidad (su realidad) para luego transformarla, dialécticamente a lo largo de la historia.

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Les invito a ser partícipes de esta aventura que empieza en la curiosidad inseminada en tu mente y que al leer el artículo podrás entender un poco más, y dejar nacer como una especia de mayéutica el conocimiento.

Olger huamani jordan

Umberto Eco: Sobre Semiótica y Pragmatismo


Palabras clave


hermeneútica, semiótica, linguística, pragmatismo, interpretación, signos, estética, ficción, imagen


Entrevista* Publicada originalmente en The Harvard Review of Philosophy, Primavera 1993, Harvard University.


Umberto Eco: Sobre Semiótica y Pragmatismo


The Harvard Review of Philosophy: La mayor parte del trabajo académico se ha centrado sobre el campo de la semiótica. ¿Qué es exactamente semiótica? ¿Cuáles, en su visión, son sus objetivos?


Umberto Eco: La respuesta técnica debería ser que es el estudio de la semiosis en todos sus aspectos, pero en este punto antes yo definiría semiosis. Y puesto que tengo escritos varios libros sobre este tema probablemente no sería apropiado o adecuado responder en pocas frases (de otro modo, todos esos libros habrían sido innecesarios, lo que no puedo admitir). En términos académicos no considero la semiótica como una disciplina, ni aun como una división, sino quizás como una escuela, como una red interdisciplinaria, que estudia los seres humanos tanto como ellos producen signos, y no únicamente los verbales.
El estudio de un sistema específico de signos es usualmente llamado “semiótica de”. Por ejemplo, la linguística es una semiótica del lenguaje verbal; hay, también, una semiótica de las luces de tráfico. La diferencia entre un lenguaje como el inglés y el sistema de luces de tráfico es que el último es más simple que el primero. Entonces, hay una aproximación general a la totalidad de la conducta semiótica, y yo llamo a este estudio la semiótica general. En este sentido, la semiótica demanda algunas cuestiones filosóficas fundamentales.
Trato de imaginar una filosofía del lenguaje que, en lugar de analizar solamente nuestra conducta verbal, analiza cada clase de la producción de signos y la interpretación. La semiótica general es para mí una forma de filosofía –para ser honesto, pienso que es la única forma aceptable de filosofía hoy. Después de todo, cuando Aristóteles dice que el Ser puede ser dicho en varios modos, él caracteriza la filosofía como una investigación semiótica.


The Harvard Review of Philosophy: Claramente, usted ha encontrado que la ficción le permite llevar a cabo algo distinto de lo que usted ha efectuado en su trabajo crítico y filosófico. Cuando usted escribe novelas, ¿en qué sentido su punto de vista sobre cuestiones filosóficas es diferente de lo que usted hace como teórico?


Umberto Eco: Su pregunta permite dos diferentes respuestas dado que, de hecho, concierne a dos problemas diferentes, respectivamente: a) la psicología de la creación literaria; y b) el rol de la literatura en el debate filosófico, especialmente hoy. Para el primer punto, yo diría que cuando comienzo una novela no pienso en ninguna cuestión filosófica específica. Comienzo con una imagen, una situación, y no sé a dónde estoy yendo. Solamente después comprendo que, de algún modo, he tratado con problemas filosóficos –lo cual no es tan inexplicable, porque ellos son mis problemas. En este punto comprendo, cuando trato con problemas filosóficos en una modo ensayístico, que trato de alcanzar una conclusión, una unívoca, listo para defenderla –aun cuando soy consciente de que en orden de búsqueda esa conclusión la he recortado de otros posibles modos de mirar el mismo problema.
Por el contrario, cuando escribo una novela tengo una impresión de poner en escena, y trato de representar el hecho de que las conclusiones pueden ser muchas. En otras palabras, ofrezco a los lectores una serie de preguntas, no respuestas. Traducir todo esto en términos de una metáfora “filosófica”: escribir trabajos eruditos es como escribir el Tractatus, mientras que escribir una novela es más como escribir las Investigaciones Filosóficas.
Esto nos lleva a la segunda parte de la pregunta. Un número considerable de filósofos de nuestro tiempo han usado creaciones literarias como un campo para tratar problemas filosóficos: hay filósofos que se reflejan en Kafka, en Mann, o en Proust. Ellos usan la literatura como algunos filósofos griegos usaron el mito, una representación de final abierto y problemática de los problemas humanos –no sólo porque los discursos poéticos o narrativos no son aceptados o se rechazan (pasan o fracasan) sino porque pueden ser explorados como una fuente de cuestiones interminables.


The Harvard Review of Philosophy: Sus escritos, sus ficciones, son interpretadas por sus diversos lectores en numerosos modos diferentes. ¿Cuál es la diferencia entre interpretación y falsa interpretación?


Umberto Eco: Yo fui ampliamente influenciado, en el comienzo de mi carrera filosófica, por Luigi Pareyson, cuya filosofía de la interpretación era en realidad una forma de hermenéutica. Es por esa razón que décadas después yo encuentro el pensamiento de C.S.Pierce, y fui conquistado por su teoría de la interpretación como la categoría unitiva capaz de explicar cómo la mente y los lenguajes (y aun la naturaleza) trabajan. Pero una característica central de la filosofía de Pareyson era que cada acto de interpretación envuelve tanto la libertad como la fidelidad (o respeto). Usted es libre porque está mirando algo desde su propia perspectiva, pero usted está mirando algo. Esa dialéctica entre libertad y lealtad todavía permanece central en mi pensamiento y en el modo en que trabajado sobre la noción de Pierce de semiosis sin límites (ver, por ejemplo, los recientes ensayos de mi libro Los límites de la interpretación).
Para ponerlo todo de un modo tosco: todavía creo que hay un nivel literal en el lenguaje, un grado cero. La interpretación comienza desde ese nivel y no puedo ignorarlo. ¿Puede usted leer Finnegan’s Wake como una libre interpretación de Lo que el viento se llevó? Si la respuesta es “No” (y esto es “No”-no sea tonto), esto significa que algunas interpretaciones de un texto simplemente no pueden ser aceptadas con un interpretación de ese texto. Entonces, si me pregunta (y yo he hecho algo similar a esto es mis parodias literarias publicadas ahora en inglés como Miweadings), soy capaz de escribir un ensayo en cual yo leo Joyce como si él fuera Margaret Mitchell. Usted puede decir –y yo acordaría- que aun esto es un modo de interpretar un texto. Pero usted admitiría que hay, en el trabajo de la interpretación, grados de fidelidad. Puedo tocar Chopin con una ocarina y tal ejercicio puede ser hermenéuticamente fructífero, pero generalmente la gente admite que una buena interpretación de Cortot es más íntima con Chopin, y pienso que la gente tiene razón.


The Harvard Review of Philosophy: Las figuras literarias de Santo Tomás de Aquino y James Joyce han figurado de modo prominente en sus escritos. ¿Qué es lo que le atrae de Aquino y Joyce?


Umberto Eco: Yo encuentro un autor por muchas razones, y no hay programa previo. Es como enamorarse: sucede, y es estúpido preguntarse “¿por qué con X antes que con Y?”. Entonces, más tarde en mi vida, usted podría pensar que hay algo como un proyecto, pero por supuesto eso es solamente una ilusión teleológica. Para jugar el juego de la ilusión teleológica, veo estas dos personas (Aquino y Joyce) como muy complementarias para mi educación: uno parece trabajar para producir Orden, pero su ordenado mundo oculta un sutil modo de dislocar la totalidad de la tradición previa; el otro aparenta jugar con la Aventura y el Desorden, pero para hacer eso él necesita estructuras ordenadas subterráneamente. La bella “horrible simetría”, ¿no es así? Ciertamente, eso no depende de un argumento intencional. Pero, ¿quién sabe?


The Harvard Philosophical Review: ¿Por qué el pragmatismo norteamericano en general, y el pragmatista y filósofo de Harvard, C.S.Pierce, ha atraído en particular tanto atención del continente europeo?


Umberto Eco: Sobre el pragmatismo norteamericano distinguiría entre el pragmatismo de James o de Dewey, y la filosofía de Pierce –usted sabe que él estaba irritado por la versión jamesiana de sus ideas y decidió llamar “pragmaticismo” a su filosofía, para distinguirla así del pragmatismo (dijo que nadie robaría una palabra tan fea). El pragmatismo norteamericano en el sentido de James y de Dewey tuvo muchos seguidores en Italia en la primera mitad de nuestro siglo, y eso sucedió como una reacción al idealismo de Croce y de Gentile. Pierce fue redescubierto principalmente en la segunda mitad del siglo, y es su aspecto semiótico el que fascinó a los europeos (a propósito, ese aspecto fue el menos considerado entre los pocos felices que estudiaron a Pierce en Estados Unidos hasta poco). Pierce fue estudiado porque el enfoque estructuralista semiótico había privilegiado el modelo linguístico, y Pierce fue consciente de la enorme variedad de signos que nosotros producimos y usamos.


The Harvard Review of Philosophy: ¿Cómo distingue usted entre la filosofía analítica y la continental?


Umberto Eco: Cada intento de distinguir entre la filosofía analítica y la continental de acuerdo a sus problemas, preguntas y respuestas, es erróneo. Y a cada paso uno puede descubrir que hay más en común de lo que la gente usualmente cree. Sin embargo, lo que es común está encubierto, como si desde ambas partes uno trabajara para interpretar ambos universos como mutuamente impenetrables. Para explicar la real diferencia, permítame usar una analogía concerniente a la diferencia entre la filosofía medieval y la moderna. Los escolásticos estaban continuamente innovando pero ellos trataron de disimular cualquier innovación, presentándolas como un comentario de una tradición unificada. Por el contrario, los filósofos modernos, como Descartes, pretendían comenzar con una “tabula rasa”, poniendo la tradición previa al revés y dejándola en duda. Bueno, pienso que la filosofía analítica todavía tiene una actitud medieval: pareciera que cada discurso espera comenzar desde uno previo, reconociendo todos una suerte de canon, por ejemplo el de Frege. En esta línea de pensamiento uno tiene que respetar una jerga filosófica común, empezar desde una colección de cuestiones canónicas, y cualquier nuevo propósito debe contener la forma de aquel corpus de preguntas y respuestas. Los filósofos continentales tratan de mostrar que ellos no tienen nada que ver con los discursos filosóficos previos, aunque ellos están trasladando viejos problemas en un nuevo lenguaje filosófico. Sé que hay otras diferencias, pero acentúo ésta, la cual está basada más en una diferencia de estilo filosófico que en una serie diferente de contenidos o métodos.


The Harvard Review of Philosophy: El filósofo inglés del siglo XVII, John Locke, afirmó con fama en su Ensayo sobre el entendimiento humano, que “aun las ideas son signos”, y Pierce parece también haber sostenido esta posición. ¿Puede la mente estar estructurada verdaderamente como un proceso de signos? Si no, ¿cuál es entonces el real “sujeto” de la semiótica?


Umberto Eco: La idea de que los conceptos o ideas son signos es más antigua que aquel pensamiento de Ockham, por ejemplo. Pero puede ser encontrada aun antes. Asumamos que algo sucede en la así llamada Mente. Si Mente = Cerebro, entonces lo que sucede son ciertos estados físicos; si no, lo dejo libre de decidir qué diablos puede ser eso. Ciertamente, ellas no son cosas. Pero, a través de la Mente somos capaces de pensar las cosas. Por lo tanto, lo que sucede en la Mente, sea lo que sea, aun una danza de pequeños gnomos, se sitúa para alguna otra cosa. Esto (aliquid stat pro aliquo) es la definición de signo, o del proceso semiótico, desde los tiempos antiguos. Por lo tanto, la Mente es un asunto semiótico.


The Harvard Review of Philosophy: En años recientes, la vida intelectual en los Estados Unidos se ha centrado alrededor de un furioso debate sobre la política natural del conocimiento. Como un europeo y un intelectual asentado en la tradición occidental, ¿cómo ve esta controversia?


Umberto Eco: En las escuelas europeas de altos estudios se comienza leyendo Homero y Virgilio a la edad de 12 años y a la edad de 16 años se supone que usted conoce todo sobre Platón y Aristóteles. Pero nunca se lee la Biblia, y ni hablar del Corán; los principios del Budismo son citados solamente cuando se habla de ciertos filósofos europeos, y únicamente aquéllos que estudian antropología cultural en la universidad oyen sobre los mitos africanos. Este es un curriculum equivocado, por su eurocentrismo. Pero igualmente equivocado (y racista) sería dar a los estudiantes negros acceso solamente a culturas no occidentales, manteniéndolos lejos de Platón y Aristóteles. Es verdad que, como sugiere Benjamin Lee Whorf, la física nuclear contemporánea probablemente pueda expresarse mejor en hopi que en inglés, pero una gran parte de la ciencia moderna puede ser entendida solamente si uno comprende ciertos principios fundamentales del legado occidental; conocerlos es un derecho para cada ser humano. El problema de la curricula para mañana es cómo proveer una cultura completa (lo que los griegos llamaban una enkykliospaideia, una educación circular), que será enkyklios precisamente porque no será únicamente eurocéntrica.
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Dr. Daniel López Salort
Universidad Nacional de Córdoba.
Director de Revista Konvergencias
Miembro del Consejo Editorial de Observaciones Filosóficas.


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* Entrevista de Chon-Min Hong, David Lurie y Jiro Tanaka.



Publicado originalmente en The Harvard Review of Philosophy, Primavera 1993, Harvard University.